jueves, 7 de marzo de 2019



Lo malo de querer ser bueno

Las larvas de la mediocridad aún permanecen vivas en Miami, lo peor de todo es que ni crecen más y mucho menos se mueren. Esperar a que una persona cambie demostrando que somos sordos a su envidia y maldad nos hace ser niñeras y cuidadores del desastre y del atraso. Me había prometido no escribir más sobre este tema pero hay un público que aun merece un lugar verdaderamente limpio más que renovado. Nunca será posible encontrar el 100% de aprobación en todo lo que hagamos pero a su vez, va en nuestra contra hacerlo o tan siquiera intentarlo sin llamar basura a la basura; sin llamar mediocre y descarado a quien lo tienen pintado en su frente. Banda de oportunistas sin proyectos y llenos de envidia por un éxito que aunque se lo atribuyan no les pertenece. Pocos van a entender lo que escribo pero es para ellos este mensaje. 
Mientras tanto seguiré observando de lejos y de muy cerca, sin perdonar lo imperdonable y apoyando siempre como un verdadero amigo de lo bueno, lo real y lo imposible. 
Recuerden las palabras de Jesus " al cesar lo que es del cesar ", no pretendan hacer merecedores de algo tan importante en sus vidas y en sus carreras a personas que jamas han echo nada ni por sus propias vidas y mucho menos por los demás, esta batalla no es en contra de ustedes mismos es contra esa gente que deben estar donde se merecen estar y donde ellos mismos han encontrado su lugar. En las sombras, en el vacío, en la soledad y en el rencor, esa es su verdadera casa, su verdadero lugar. Alejar personas buenas de nuestras vidas es fácil así como también lo es atraer lo que no sirve, de nosotros depende esa selección. Llevamos tantos tiempo a veces haciendo lo mismo que  olvidamos lo simple y lo diverso de ver claramente "lo malo de querer ser bueno". 

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